1- FORTALEZA ISABEL II

La Fortaleza de Isabel II construida entre los años 1850 y 1875, ubicada en uno de los parajes más bellos de la isla de Menorca, constituye uno de los mejores exponentes de la arquitectura militar de finales del siglo XIX. Su situación estratégica en la bocana del puerto de Maó, la convirtió en un punto clave del sistema defensivo de la isla. Actualmente, La Mola, representa un valiosísimo Patrimonio Histórico-Militar, enclavado en un entorno natural de primer orden.
2- FRENTES 9-10
La fortificación atenazada corta la península de La Mola en dos, desde la costa norte hasta el Clot de La Mola, con un foso profundo que tiene una serie de entrantes y salientes (numerados de 0-9) formando las mencionadas tenazas.
A lo largo del frente 9-10, el cual defiende la bocana del puerto, desde las cañoneras observamos delante de nosotros el camino cubierto, en la contraescarpa, con tres escalones y parapeto acabando en una pequeña plaza de armas de cuarto de círculo. Desde el camino cubierto los fusileros se encargaban de la defensa próxima de la fortaleza antes de su repliegue al interior de la fortaleza por la Puerta de la Reina.
Dentro, nos encontramos con una Galería corrida con una serie de bóvedas muy hermosas. Estas se llaman casamatas y reforzaban las cañoneras. Este frente termina en la plaza de armas sobre la Cala del Clot, cuyos asentamientos para baterías se han ido deteriorando por los fuertes temporales.
3 - GALERÍA SUBTERRÁNEA (LA MINA)
Debajo de la zona del frente 8-9-10 se encuentra un laberinto de galerías subterráneas conocidas como La Mina. Compuesta por una gran cantidad de polvorines, talleres y salas de repuestos. La munición se subía mediante elevadores con poleas que permitían abastecer con facilidad los cañones de las casamatas superiores.
Al final de la Mina, girando a la izquierda, encontramos un orden de fuego intermedio que defiende el foso para flanquear la Puerta de la Reina. En esta zona las aspilleras (aperturas verticales) están cortadas específicamente para cubrir la totalidad del foso de la entrada, al mismo tiempo que permiten iluminar la galería de forma natural. Volviendo hacia atrás, al subir la rampa hasta la superficie se puede observar el orden de fuego superior,encima de la galería que acabamos de visitar.
4 – LA PUERTA DE LA REINA
La Puerta de la Reina es la de acceso a la fortaleza. En ella se encontraba el control con un cuerpo de guardia. Siendo la entrada
principal, está
fuertemente protegida, tanto del ataque lejano como del próximo. Para la defensa intermedia cuenta con una contraguardia, obra defensiva fundamentada en sus asentamientos artilleros y para la próxima una serie de galerías con aspilleras para fusilería.
La inauguración de la fortaleza tuvo lugar en 1852, recibiendo el nombre de Isabel II en honor a la Reina. La placa sobre la puerta conmemora este día.
Con motivo de la visita de la Reina Isabel II a la Fortaleza (1860), tuvo lugar una segunda inauguración. Durante los años posteriores se le otorgó un importante impulso, tanto laboral como económico, que permitió finalizar la fortificación.
5 - EL HORNABEQUE
Atravesando un reducto, obra con dos ordenes de fuego y con su foso alrededor, conocido como la Cortadura (el segundo frente), entramos en el Hornabeque; para la defensa más a vanguardia de la línea fortificada.

El reducto es un edificio para el repliegue de las tropas defensoras una vez tomado el Hornabeque por el enemigo.
El Hornabeque es la primera línea de defensa contra un ataque terrestre. Tiene dos alas de galerías acasamatadas, la derecha defiende la costa norte, la izquierda el puerto.
La cabeza del Hornabeque dispone de dos órdenes de fuego: uno acasamatado con 18 cañoneras y otro superior a barbeta (disparado por encima del parapeto sin cañonera) para 8 piezas.
El Hornabeque tiene emplazamientos para un total de 54 cañones.
6 -EL REDUCTO DEL HORNABEQUE
En el vocabulario de fortificaciones, cortadura significa segundo frente. Era la función de este magnífico conjunto de edificios, en caso de que el enemigo ocupara el hornabeque. Dispone de tres órdenes de fuego para fusilería y cañones ligeros de metralla, con los que podía batirse por la espalda el hornabeque, incluso los pasillos de sus galerías laterales, dispuestas de troneras. Este reducto está separado de su entorno por un foso y se accede a él por dos puentes, que debían ser retráctiles. El reducto de la cortadura corresponde al llamado tercer sistema de Montalembert, es decir, el circular. Su trazado se denomina “en cola de golondrina”.
7 - LA CAPONERA DEL HORNABEQUE
Sobresaliendo de la cabeza del Hornabeque se encuentra la Caponera en su punto medio, obra defensiva para flanquear o disparar a lo largo del foso a ambos lados.
Bajando la rampa interior encontramos la escalera de caracol que comunica los dos pisos de la Caponera, verdadera obra maestra de cantería. La Caponera dispone de dos órdenes de fuego, uno para fusileros y otro para artillería.
Ascendiendo de nuevo, en la parte superior de la galería se puede observar, en ambos lados, una serie de aspilleras muy inclinadas para disparar sobre el enemigo que lograra asaltar la Caponera.
8 – ALJIBE Y BALSAS DE DECANTACIÓN
En la península de la Mola, el terreno se encuentra inclinado en dirección NO-SE y los estratos geológicos se distribuyen en pendiente. Esto significa que el nivel freático, es decir el nivel de las aguas subterráneas, situado en el punto de contacto entre las calizas y calcarenitas porosas y los materiales impermeables, areniscas y pizarras, también se encuentra inclinado. Esta característica geológica supone que las aguas subterráneas resbalen hasta los exteriores de la fortaleza, aflorando en una única fuente, en el llamado Clot de la Mola.
Este hecho obligó a los constructores a instalar una serie de canalizaciones y situar aljibes y cisternas, con el fin de recoger el agua de lluvia y suministrar así agua potable a la guarnición. Asimismo, las "balsas de decantación", situadas a distintos niveles, eliminaban progresivamente los materiales sólidos en suspensión que pudiera contener el agua, con el fin de que se almacenara en las cisternas en el mayor estado de potabilidad posible.
9 - EL ENTRANTE 5

La zona llamada Entrante 5 esta formada por una tenaza
diseñada para cerrar con los fuegos cruzados al enemigo atacante.
En su parte posterior descendemos a los órdenes de fuego intermedios y bajos por una rampa muy inclinada. El pasillo accediendo a los órdenes inferiores y al foso del Entrante 5,a través de una poterna (puerta), esta protegido por una plataforma sobre la puerta y una serie de aspilleras altas, accesibles por las galerías intermedias y superiores.
En su parte delantera, sobre el foso, dispone de cuatro órdenes de fuego en un lado y tres en el otro, defendiendo el foso con fuego cruzado.
10 - EL FOSO DEL ENTRANTE 5

Una puerta, o poterna, da acceso al foso que se ensancha para albergar el reducto, el cual tiene tres órdenes de fuego: el superior acasamatado, para cañones y el inferior aspillerado, para fusileros. En la parte superior de su lado izquierdo pueden ver una magnifica gárgola de desagüe y entrando al interior del reducto un respiradero elipsoidal perfectamente proporcionado.
Volviendo a la poterna, mirando hacia la escarpa (murallas de la fortificación) se puede observar los órdenes de fuego del entrante 5 dando fuego cruzado. Las cañoneras superiores se encargaban de la defensa lejana y las aspilleras inferiores de la defensa del foso y camino cubierto.
11 - LA GALERÍA ASPILLERADA

La galería aspillerada es un frente para fusilería que une el entrante 5 con el saliente 3 por el interior del muro a escarpa de 390 metros de longitud. Esta formada por 48 casamatas perfectamente alineadas, la mayoría con dos aspilleras y salida de humos en cada una. Las aspilleras tienen un ángulo inclinado ideal para defender, tanto el foso,como el camino cubierto.
Por encima de la galería aspillerada, correspondiendo al frente3-4, hay un parapeto y emplazamientos para piezas de artillería grandes a barbeta (disparando por encima del parapeto), conocido como Batería de la Princesa.
12 - LA TORRE DE LA PRINCESA
La torre de la Princesa corresponde a una etapa anterior a la fortificación. Fue construida por los británicos durante su tercera dominación en la isla (1798-1802) y formaba parte del precario sistema defensivo de la isla, anterior a la construcción de la fortaleza de Isabel II. El sistema lo formaban una serie de torres de defensa, situadas a lo largo del perímetro de Menorca, denominadas por los ingleses Martello towers, debido a que existía una construcción parecida, situada en las alturas de la bahía de Martello en Córcega. Esta construcción resistió con éxito el ataque de una fragata inglesa, por lo que los británicos decidieron incluir el modelo en su táctica de defensa de costas.
En el año 1958, esta torre, convertida en polvorín, saltó por los aires, alcanzada por un rayo. Sus ruinas muestran la violencia de la explosión, que arrancó lienzos enteros de sus muros.
13 – EL ALJIBE DE LA REINA

En el contexto de la provisión de agua para los defensores de la fortaleza de Isabel II, se encuentra este aljibe de la Reina, excavado en la caliza y al que se accede por una escalera igualmente excavada. Dispone de un rebaje en el fondo que hace las funciones de decantadero, es decir, de depósito de detritus. En su techo abovedado se encuentra un orificio para el llenado de agua y otro en el centro para facilitar su extracción e iluminación.
Este aljibe ha sido apodado “el baño de la Reina” porque la tradición cuenta que la reina Isabel II se bañó en él en su visita a la fortaleza en 1860. Sin embargo, la simple contemplación del lugar hace sospechar que se trata sencillamente de una leyenda sin fundamento.
14 - LA PENITENCIARÍA Y OTROS EDIFICIOS
Situado al lado del panel indicador, el visitante encuentra, junto al mismo, el edificio de la antigua penitenciaría militar. Este establecimiento fue utilizado como prisión castrense desde 1948 hasta los años 70 del siglo XX. Previamente, se habían habilitado como recinto penitenciario dos barracones de uno de los edificios del lado opuesto de la plaza de armas contigua.
Respecto al resto de los edificios, habiendo perdido con el tiempo la fortaleza de Isabel II su función defensiva, aunque conservara un cierto papel disuasorio y además de su condición de establecimiento penitenciario militar, fue utilizada como campamento de instrucción de reclutas, además de contar con una guarnición permanente, tanto en la batería de 381 mm., como en los cuarteles de infantería (altos) y cuarteles de artillería (bajos).
Pasando por delante de la segunda penitenciaria y siguiendo el camino hacia la parte más alta, se puede apreciar el Polvorín de la Reina construido en 1852, antes de su visita a la fortaleza. Se trata de un edificio de una sola nave rodeado de un muro para contener la honda explosiva, en caso de una explosión fortuita de la pólvora.
15 – ASPECTOS GEOLÓGICOS
Este lugar donde se encuentran los barracones correspondientes a la guarnición de la batería de 381 mm., es en realidad una de las canteras que se abrieron en la Mola para extraer, por el método tradicional menorquín, los sillares con los que se construyó parte de la fortaleza de Isabel II. Otros procedían de los restos del derruido fuerte de San Felipe, en la otra orilla del puerto, y destacan por su pátina más oscura y su mayor deterioro por erosión.
16 - LA BATERÍA VICKERS DE 381 M.M.

A finales del reinado de Alfonso XIII, España solicitó 18 cañones de 381mm de la fundición inglesa Vickers. Seis de estas piezas estaban destinadas a Menorca; dos se instalaron en La Mola durante la Segunda Republica, terminando de montar la segunda pieza de esta batería en el primer año de la Guerra Civil (1936).
Diseñados como cañones navales, estas piezas de grueso calibre se instalaron en los acantilados del litoral, a falta de buques adecuados para llevar tales piezas.
Sobre este acantilado, a una cota superior a 70 metros, el caparazón del cañón, con su tubo de 17,60 metros de largo y 88 toneladas de peso, puede girar 270º.
Entre las tres baterías Vickers situadas alrededor de Menorca, cubrían casi tres cuartas partes de la costa.
La potencia de estos cañones les permitió alcanzar su objetivo a unos 35km de distancia, aunque en realidad solo dispararon en prácticas. Eran capaces de perforar un acorazado con un blindaje de 36cm de acero a una distancia de 23km.
Para acertar en el objetivo, disponían de la Dirección de Tiro situada en el acantilado con su telémetro que calculaba la distancia del objetivo y su punto futuro, así al efectuar el disparo daría en el blanco.
La pequeña, pero estratégicamente importante, isla de Menorca estaba tan fuertemente defendida que nunca sufrió ningún ataque terrestre desde la construcción de la fortaleza y las baterías de costa.
El último disparo de este cañón se efectuó en 1991.